Este hotel de Rotterdam no sólo cambiará sustancialmente el skyline de la ciudad, sino que puede transformar el concepto de autoconsumo tal y como lo concebimos ahora.

Aunque muchos edificios ya cubren sus necesidades energéticas instalando paneles solares o acoplando otro tipo de generadores a la construcción preexistente, son pocos los que integran en su diseño original un sistema que los convierta en autosuficientes desde su nacimiento.

Sin embargo, este nuevo concepto de autoabastecimiento nativo está empezando a calar entre arquitectos y constructores y algunos proyectos ya empiezan a incluir desde su origen sistemas que les permiten proveerse de su propia energía e independizarse de las centrales eléctricas tradicionales.

Es el caso del Dutch Windwheel, un edificio que servirá de sede a un hotel en Rotterdam y empleará una nueva tecnología denominada EWICON (Electric Wind-energy Convertor). Este sistema no sólo es capaz de generar energía eólica prescindiendo de los tradicionales molinos, sino que además cubrirá las necesidades de agua potable de los huéspedes, gracias a la lluvia, y producirá biogás, mediante la transformación de residuos orgánicos.

El Dutch Windwheel tendrá una altura de 174 metros y albergará en su interior un total de 160 habitaciones de hotel, 72 apartamentos, un restaurante, una zona de ocio y un mirador panorámico.

Sin movimiento

La principal novedad que conlleva el sistema EWICON es que no se trata de una planta de producción de energía al uso, sino de una turbina que se integra a la perfección en este edificio que tendrá forma de noria o donut y constará de dos anillos concéntricos. Concretamente, se emplazará en el hueco central de la estructura.

Además, este generador no necesita ningún tipo de movimiento para producir energía sino que emplea un campo eléctrico donde se liberan gotas de agua con carga negativa y aprovecha el cambio de polaridad que sufren cuando el viento entra en juego y las transporta hacia una parte con carga positiva.

Aunque este tipo de construcciones puedan parecer la solución definitiva para las ciudades del futuro, habrá que esperar para comprobarlo ya tanto el estudio de arquitectura encargado del diseño como el grupo Windwheel Corporation (que integra a varias compañías participantes que tienen su base en Rotterdam) coinciden en que aún queda, al menos, una década, para que este edificio se convierta en una realidad.

En primer lugar, todavía tienen que dar con un emplazamiento adecuado a sus peculiares características. Además, es necesario un desarrollo más exhaustivo de esta tecnología para poder garantizar un abastecimiento que cubra al 100% las necesidades eléctricas del hotel.

http://www.expansion.com/empresas/energia/2015/08/09/55c4e11622601d31208b459a.html

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *