La construcción de una ciudad universitaria, un bosque urbano, un centro médico -opciones preferidas por los vecinos de la zona- o cualquier otra obra que se realice en los terrenos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) debe incluir infraestructura hidráulica, por tratarse de terrenos lacustres, indicó un estudio de la Secretaría de Desarrollo Económico de la Ciudad de México (Sedeco) presentado el miércoles.

Las conclusiones de la primera entrega del estudio Para la Opinión de la Ciudad indican que uno de los ejes de los desarrollos que se lleven a cabo en las 710 hectáreas que ocupa el AICM -en cuanto deje de funcionar para dar paso al nuevo aeropuerto- debe ser una obra de infraestructura hidráulica que contribuya a reestructurar los ciclos hidrológicos de la zona oriente de la capital, que antes fue un lago.

«Cualquier proyecto futuro de las 710 hectáreas que constituían el fondo del lago de Texcoco debe implicar una obra geográfica e hidráulica de grandes dimensiones, pues sin los avanzados sistemas de bombeo actuales –financiados hoy por la propia operación del aeropuerto- decenas de delegaciones y municipios metropolitanos están condenados a la paradoja del estiaje permanente e inundaciones anuales», señala el documento.

De acuerdo con las conclusiones, éste sería uno de los mayores actos de justicia social realizados en la ciudad en décadas, pues proporcionaría agua al oriente de la Ciudad de México.

El estudio también sostiene que el Gobierno de la Ciudad de México tiene la responsabilidad jurídica de decidir acerca de la utilización que se dé a estos predios.

Mientras no se desaloje el terreno ni las instalaciones, el gobierno federal será el responsable, pero una vez que «se termine esa concesión, el ordenamiento jurídico establece que el uso de suelo y el plan de desarrollo urbanístico de la zona corresponde a la Ciudad de México», aclaró el jefe de gobierno, Miguel Ángel Mancera, durante la Asamblea General del Consejo Económico y Social de la Ciudad de México

El área que ocupa el actual aeropuerto capitalino posee una condición jurídica de “reserva para el crecimiento urbano”, según la Ley General de Asentamiento Humanos, por lo que el gobierno de la capital tiene derecho de preferencia para adquirir las porciones que sean puestas a la venta.

Por otra parte, el documento concluye que los predios del AICM no pueden ser usados para apalancar, dejar garantía o formar parte del esquema de financiamiento del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, pues ambos proyectos son suficientemente estratégicos para que uno dependa del desfonde del otro.

“Tanto el Nuevo Aeropuerto Internacional como el proyecto que se erija sobre el terreno desocupado del actual aeropuerto, son intervenciones de un gran impacto social y su temporalidad y objeto son diferentes, lo que marca su independencia también en el terreno financiero”, sugiere la investigación.

Aeropuerto: una fuente de rezago urbano

Otra de las conclusiones del reporte es que la presencia del aeropuerto se ha vuelto un factor de empobrecimiento urbano para las delegaciones y municipios vecinos.

Las actividades aeronáuticas del AICM aportaron en 2013 el 2.8% de la producción bruta total de la ciudad y emplearon a alrededor de 33,000 personas con remuneraciones y productividades muy por arriba del promedio. Sin embargo, en las 39 colonias aledañas, las características sociodemográficas descienden significativamente.

De éstas, sólo las colonias Moctezuma, Peñón de los Baños y Federal tienen dinámicas económicas relacionadas directamente con las actividades del aeropuerto.

En esta zona de la ciudad se ubican 23,303 unidades económicas, con aproximadamente 101,390 personas ocupadas. La mayoría de las unidades están especializadas en comercio. La remuneración promedio por empleado fue de 7,839 pesos mensuales, 44% debajo del promedio de la Ciudad de México (13,928 pesos mensuales).

La zona además presenta importantes rezagos en hospitales, universidades, museos y cines entre otros equipamientos urbanos.

El estudio también indica que el AICM está rodeado de las delegaciones y los municipios con las concentraciones más importantes de pobreza urbana de la zona metropolitana: Gustavo A. Madero, Iztacalco, Venustiano Carranza y Nezahualcóyotl.

La opinión de los vecinos

Como parte del estudio, se realizó una encuesta entre los habitantes de las colonias aledañas al aeropuerto de la Ciudad de México para conocer su opinión sobre la posible trasformación y reconversión del espacio que ocupa el actual aeropuerto.

La mayoría de los 1,100 entrevistados preferiría que el AICM siga operando junto con el nuevo aeropuerto, que se construye actualmente en Texcoco; pero si el cierre es inminente estaría de acuerdo en que se llevará a cabo un proyecto que beneficie a todos los capitalinos.

Al darles opciones acerca de qué se podría construir en el terreno, las ideas con mayor aceptación fueron: una ciudad universitaria (86%), una reserva ecológica o bosque natural (86%) y un centro médico de vanguardia (84%).

Mientras tanto, las ideas con menor aceptación fueron: un parque industrial (41%), una zona comercial (44%), un centro de negocios internacionales (44%) y una ciudad habitacional sustentable (54%).

vía: obrasweb.mx

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